Se puede definir "duelo" como el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (de empleo, de un ser querido, de una relación...). Las lesiones o, dicho de otra manera, la pérdida de salud o capacidad para realizar actividad física, afecta más de lo que parece a los deportistas, aunque seamos sólo aficionados. Podemos hablar entonces de que existe un duelo de las lesiones. Afortunadamente no es tan grave como los ejemplos anteriores, pero nos influye anímicamente.

Analizando las fases teóricas de un duelo, he de admitir que me he visto identificado en mayor o menor medida en todas sus etapas, especialmente en las lesiones musculares o tendinosas en las que todo empieza como una ligera molestia. La obsesión por seguir puede llevarnos a tomar decisiones irresponsables, como no descansar cuando nuestro cuerpo lo necesita:

Si llevas tiempo corriendo y has sufrido alguna lesión, seguro que te has visto reflejado en una o varias de las etapas descritas. ¿Mi recomendación? Cuanto menos tiempo pases en las primeras fases y antes llegues a la aceptación, mucho mejor. El dolor es un aviso del cuerpo de que algo no va bien. No te lo niegues, no mires para otro lado. Tampoco te enfades, las molestias y las lesiones son parte de este mundillo. Y acéptalo, déjate tratar por profesionales y nunca pierdas la ilusión. Porque como bien dice Carol, que en nada estará dando guerra de nuevo, la ilusión nunca se lesiona.

¡Feliz verano!

escrito por
portrait

Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

Más blogs