​ Suena el despertador. Mucho sueño. Las 8. Domingo. “¿Quién me manda?”. Arriba. Modo “The Walking Dead”. Ojos sin abrir. Entro en la cocina. Busco café. Mucho sueño. Cereales y tostada de pan. ¿Plátano? Para luego. A la mochila.

Me arrastro al cuarto de baño. Dientes. Agua fría en la cara. Ojos a medio abrir. Mucho sueño. Me pongo el pantalón. Al revés. Me lo vuelvo a poner. Acierto. Camiseta con dorsal. “Qué bien hice poniendo los imperdibles anoche. Hoy no valgo”. Calcetines, zapatillas, reloj y demás equipación. Mochila y al Metro.

Vagón. Más despistados con zapatillas de correr. Una parada más, una parada menos. Suben más grupos. Camisetas naranjas. No hay duda, mismo destino. Se me esboza una sonrisa. Llegamos. Vaciamos el vagón. Menos sueño. Escaleras manuales, así las piernas despiertan. Ojos ya abiertos.

Calle cortada. Megáfono de fondo. Alguno trota. Otros estiran. Olor familiar a réflex. Cola en el ropero, típico. Plátano para la espera. Alrededor, conversaciones de tiempos y carreras. Este es mi ambiente. Se echaba de menos. La sonrisa ya no se me borra. Mochila en ropero. ¿Sueño? No, ganas. Me acerco a la salida. Corredores de 5k preparados. Identifico a Carol en primera fila. “Qué jefa, va a por todas”. Voy con mi manada, la de 10k. Por fin: encuentro a mis otros compañeros ASICSFrontRunner. Gon, Su y Leti. Foto de equipo. Calentamos y comentamos: próximas carreras, próximos retos. Se acerca el momento. Nos deseamos suerte y nos colocamos.

Cuenta atrás por el megáfono. Pistoletazo de salida. Empieza la carrera. Empieza la temporada.

escrito por
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Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

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