Siempre hay algo mágico en el día después de una carrera.

Da igual que se te diera bien o mal, que disfrutaras o sufrieras, que lograras tu mejor tiempo o fuera un completo desastre... al día siguiente vuelves a escuchar en tu cabeza ese dulce “RECALCULANDO RUTA” que tanto me tranquiliza cuando lo dice el GPS del coche, y que suena a “te has equivocado pero no te preocupes, que esto lo arreglamos enseguida”.

Así que después de un domingo de carrera viene un lunes que te permite presumir de medalla (en mi caso no la cogí porque sólo hice 21) o ser indulgente contigo misma, corregir, afianzar y siempre, volver a “recalcular ruta”.

Ayer volvía a enfrentarme a 21k que, por mucho que se normalicen últimamente en redes sociales, para mí son algo muy serio aún, y les tengo mucho respeto.

Pero además, ayer era distinto. Las 7 veces anteriores se trataba de acabar, se trataba de disfrutar, de probar esa distancia.

Sabéis que desde noviembre de 2018, di un giro a los entrenamientos y decidí optar por entrenos de más calidad y sobre todo, de ponerme en manos de un experto que supiera lo que yo no sé, trazara una hoja de ruta y me ayudar a conseguir mejorar poquito a poco, sin prisa y haciendo las cosas bien.

Y desde entonces no puedo estar más contenta. No sólo por las mejoras que veo, sino porque me tranquiliza estar en buenas manos y, sobre todo, porque estoy disfrutando del camino.

Últimamente, cuando me preguntan hacia dónde  quiero ir en este deporte, siempre respondo "estoy disfrutando de dónde estoy ahora, de los entrenamientos, de los pequeños avances" y creo que es una suerte no tener prisa, no tener presión, es una suerte querer estar donde estás ahora... no hay mejor sensación que  esa.

Mi media maratón de ayer se salía un poco del guión establecido, que sabéis que está más centrado en distancias cortas, entrenos de calidad y en ir cogiendo fondo. Pero era una carrera especial con ASICS, alrededor de la cual giraba un viaje, un encuentro y una formación, así que  quise probar aún  sabiendo que se salía del plan. 

El calor y la humedad se encargaron de ponerlo difícil y una caída aparatos al tropezar para dejar pasar a otro corredor cuando bajé el ritmo, me hizo además correr dos kilómetros con las rodillas sangrando y las palmas de las manos raspadas. Pero además, esta vez no estaba bien ni física ni mentalmente y eso, como a cualquiera, me pasó factura.

Por suerte, el azar quiso que un amigo me rescatara a 8 kilómetros de la meta, se diera cuenta de que no iba bien, me acompañara y me ayudara a terminar. 

En cualquier caso, la dejamos en anécdota, sacamos alguna lección de todo lo ocurrido,  y seguimos centrándonos en las distancias cortas tipo 10k, que es donde disfruto más, donde mi entrenador dice que debo estar de momento y donde veo que voy mejorando poco a poco, pasito a pasito, sin prisa y con paciencia.

Así que hoy toca ser indulgente con una misma, seguir y sonreir mientras en tu cabeza vuelve a sonar, como cada lunes, ese siempre dulce  "Recalculando ruta" ;)




escrito por
portrait

Susana Garcia

Programadora de Pozuelo de Alarcón, Madrid

Grupo de edad: 45
Club: ASICS FRONT RUNNER
Entrenador: Jesús Antonio Nuñez (NuñezRun)

Mis disciplinas
Entreno funcional Boxeo Media maratón Estiramientos 10 km Fitness

Más blogs