Soy de los que se anota las carreras en el calendario del móvil, especialmente las importantes. Más que nada para reservar esos domingos y que no me coincidan con otro plan, que despistado soy un rato. El caso es que esta mañana, al despertarme, he visto que tenía una notificación del calendario: "Hoy a las 8:30, Maratón de París". Y no voy a mentir, ha dolido.

Estoy seguro de que no soy, ni mucho menos, el único que ha tenido este sentimiento en las últimas semanas. Todas las carreras de esta primavera, maratones, medias, 10k, trails... han sido canceladas o pospuestas. Todas las carreras que hemos entrenado durante los meses de invierno, para las que estábamos preparados y motivados han desaparecido de nuestros calendarios. Y, claro, ahora nos sentimos por un lado frustrados y por otro huérfanos de objetivos, de metas. Y nos entra la ansiedad. "Era el momento perfecto, ¿volverá a pasar este tren?" "¿Conservaré mi estado de forma encerrado en casa?" "¿Me cancelarán esa prueba de julio que tengo fichada?" 

"Relativiza. Relájate"

Aunque cueste, el primer paso es sacar esas preocupaciones de la cabeza. Relativiza. Relájate. Esta primavera no era el único tren para conseguir tus logros o batir tus marcas. Vas a tener tantas oportunidades como carreras: más que peces en el mar. Es cierto que tardaremos en volver a hacer vida normal. Es cierto que el verano tampoco es el periodo óptimo para competir bajo nuestro clima. Pero paciencia, todo llegará. El otoño está a la vuelta de la esquina y viene cargadito de carreras (¡qué otoño nos espera!). Volveremos a sentir esos nervios precarrera, volveremos a compartir kilómetros con amigos, volveremos a cruzar metas... ¡hasta volveremos a subir fotos los lunes con el hashtag #medalmonday!

Por otro lado piensa, ¿nunca has estado lesionado? Desafortunadamente, casi todos los corredores hemos estado en el dique seco en alguna ocasión, a veces durante meses. Y siempre hemos vuelto, incluso más fuertes que antes. Vamos a pensar que solo es eso. Una mala lesión de duración indefinida pero con una ventaja: podemos movernos, podemos entrenar... ¡y no será por falta de recursos en las redes! Quizás no plenamente como hacíamos antes, pero tenemos alternativas en casa para hacer fuerza y para hacer cardio. Incluso algún afortunado tiene jardín o terraza para hacer el hamster y quitarse el mono.

Y si no te apetece entrenar o no tienes los medios, no pasa nada. Descansa. Desconecta. No siempre se está de humor. Desde el principio de esta crisis parece que tenemos que estrujar cada minuto en casa. Nos hemos autoimpuesto tareas, aficiones, objetivos... y las agendas de algunos están más saturadas que antes de la cuarentena. Si lo que te pide el cuerpo es descansar, adelante, no te veas obligado a nada. La cabeza también merece su paz. Recuerda: anima sana in corpore sano.

Con el paso del día ya no me duele tanto ver esa notificación en el calendario. Ahora incluso se me dibuja un sonrisa y pienso: "Nos volveremos a ver, maratón".

escrito por
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Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

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