Como aquella letra que decía: "Y en el reloj de antaño, como de año en año, hacemos el balance de lo bueno y malo, cinco minutos antes de la cuenta atrás."

Se acerca el fin de año, esa fecha simbólica que nos invita, por un lado, a recapitular los momentos de nuestros últimos 365 días y, por otro, a marcarnos nuevas metas para el siguiente curso. En el mundo del deporte, como en el resto de ámbitos, creo que es buen ejercicio personal hacer balance de las experiencias del año que acaba. Pero recuerda: ¡no seas demasiado duro contigo mismo! Estoy seguro de que tu 2018, como el de todos, ha tenido tanto momentos buenos como malos.

Así que, ¿por qué vamos a quedarnos con los malos? ¡Seamos positivos, que es Navidad! Si has logrado los retos que te pusiste, ¡enhorabuena y a seguir así en 2019! Si algún sueño se te ha quedado por el camino, ya tienes una motivación extra para el año venidero. Y al margen de los resultados, quédate con el camino recorrido, con el punto de salud que obtienes cada vez que haces deporte, con los amigos junto a los que has disfrutado esos kilómetros, con las ciudades que has visitado siguiendo la excusa de que había alguna carrera y con todas las experiencias vividas, ¡ya son tuyas para siempre!

Y para los próximos 12 meses, a seguir hacia delante, nunca hacia atrás. Fíjate objetivos, metas. Que sean realistas, pero que te hagan salir de tu zona de confort, que te hagan sudar. Cada uno a su nivel, pero muévete. La excusa es esa, estar activos, estar sanos. Puede ser correr tus primeros 10k. Probar la montaña. Probar una carrera de obstáculos. O un triatlón. Preparar esa distancia que siempre se te ha resistido. Viajar al extranjero para correr esa maratón tan famosa. Unirte a un equipo para conocer gente y compartir tu hobby. O simplemente ser más constante cada semana, coger una rutina. Cualquier razón es buena para moverse.

En mi autoevaluación del año me quedo, sobre todo, con dos momentos. El primero, en marzo, la Maratón de Barcelona acompañando a mi amigo Eric y a Sìlvia, su madre. Fue una carrera muy especial. El segundo, en septiembre, en Melilla. Mi primera carrera de obstáculos, acompañado por Pat. ¡Qué duro y qué divertido por partes (casi) iguales! Haz memoria, seguro que el deporte te ha dejado recuerdos igualmente especiales e importantes. Y, aún a riesgo de repetirme, recuerda: son tuyos para siempre.

Espero que terminemos todos el año como lo empezamos: moviéndonos. Y si es con una San Silvestre el día 31, mejor.

escrito por
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Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

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