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Mi tercera San Silvestre Vallecana... y como si fuera la primera.

Hay algo mágico en la última carrera del año.

La San Silvestre Vallecana es, desde 2016, mi forma de acabar el año y cada edición, es totalmente distinta para mi.

La primera la corrí con Mónica, Rocío y Paloma y no había otro objetivo que el de aguantar 10k corriendo sin desfallecer. Recuerdo perfectamente la llegada a meta, el ambiente que tantísimo me sorprendió y el calor de la gente de Vallecas en la que fue la tercera carrera de toda mi vida. 

La segunda fue totalmente distinta. Una lluvia inesperada, un tren que se retrasó, amigos que no llegaron a tiempo y la casualidad de encontrarme con una amiga que me hizo de liebre y me hizo batir mi marca en una carrera en la que parecía difícil hacerlo.

Ayer de nuevo las casualidades y una necesidad personal, me hicieron elegir correrla sola. Sin música, y tratando de concentrarme en cada zancada.

Creo que era mi forma de premiarme por una año que no ha sido fácil pero en el que, de nuevo, correr me ha salvado. De estar conmigo misma, de vivirla, de sentirla...

Y creo que fue una magnífica elección, por rara que parezca.

Llegué con tiempo al guardarropa donde empecé a vivir el ambiente. Caras conocidas como Ana, Victoria o Jose Luis y abrazos para aplacar los nervios y a las 17:30 rumbo a mi cajón de salida (<55)´.

Recibo varios mensajes de chicas que me siguen en IG que me llenan los ojos de lágrimas.


Una vez en el cajón de salida, empiezo a ponerme nerviosa. Hay tanta gente que aprovecho una de las ventajas de estar sola, que es poder serpentear para empezar lo más adelante posible. Suena la música y echo de menos el Born to Run de otros años. A cambio "I like to move it, move it"... que no me gusta demasiado pero que me recuerda a Asics ;)

Pistoletazo de salida y empezamos.

Había tratado de recordar cómo era el perfil de la carrera y poner algo de cabeza dosificando fuerzas.

Recuerdo que hay una primera subida de 400m así que comienzo despacito, inevitable en cualquier caso con tantísima gente.

A partir del primer km decido seguir a un grupo de corredores que van por la acera y por los laterales para poder correr a mi gusto y que me lo que me frene sean mis pulsaciones, no el mogollón de gente.

Disfruto la bajada y veo que estoy en los 5:10/km que me había marcado mi entrenador, incluso veo por un instante un 4:30 en el reloj. Voy bien. Esforzándome mucho pero bien.

Algunos tramos hay que correrlos dentro del "mogollón" pero intento aprovechar para recuperar el aliento.

Paso por el km 5, en 00:26:29 y por el 7,5 en 00:39:12. Muy contenta pero sé que empieza una subida muy dura. Y las fuerzas flaquean ya.

Comenzamos a subir y algo en mi cabeza me dice que no voy a poder. No hago más que repetirme a mi misma algo que leí en Twitter el día anterior: Tienes que tener preparada tu mente para estar a la altura cuando tus piernas te pidan parar".

Subo, subo, subo... y me prometo a mi misma que este año tengo que mejorar en las cuestas, que sé, de sobra que es mi punto débil. De repente, no puedo más y me paro un momento. Una señora me dice "pero chiquilla, no puedes parar ahora!" así que sigo sin saber que a sólo 200m empezaba una bajada... si lo llego a saber...

Así que ya sólo pienso en correr y decido no mirar el reloj.

En los últimos metros me acuerdo de Juan que me dice que intente sonreir en meta... y pienso que, otra vez, es imposible. Pego el último sprint de nuevo con muchísima gente que me impide dar el máximo, y cruzo la meta en 00:55:01 (ese segundo...).


Recupero el aliento y analizo cómo me siento. Estoy feliz.  Muy feliz.

Había soñado con bajar de 53, pero sin embargo estaba contentísima. ¿Por qué? Primero porque aunque en los últimos meses he logrado bajar mi marca de 10k hasta los 00:51:29, creo que he hecho una magnífica carrera hasta el km 7,5. He corrido muy bien. Y segundo porque no me olvido de que hace unos meses no me hubiera atrevido ni a soñar este tiempo.


De nuevo, la San Silvestre Vallecana me sirve de resumen de mi año. Un año en el que me he concentrado en mi misma, en mejorar, perfeccionar, en disfrutar de este deporte de una forma más seria, pero en el que todavía me queda ir un poquito más lejos.

Disfruto de la sensación de un trabajo bien hecho pero a la vez de saber que me queda camino por recorrer, y cosas que mejorar. Y ese cóctel es el que me da la vida en las carreras y en la vida: saber que voy mejorando y saber que me queda aún mucho por mejorar. Porque yo soy de las que disfruta del proceso, de los avances y de los pequeños logros.

Comienzo a caminar sola entre la multitud. 

Recibo un mensaje que me dice "2019 va a ser un gran año, Su". Sonrío.

"Lo va a ser, Su", me digo a mi misma. 



escrito por
portrait

Susana Garcia

Programadora de Pozuelo de Alarcón, Madrid

Grupo de edad: 45

Club: ASICS FRONT RUNNER

Entrenador: Jesús Antonio Nuñez (NuñezRun)

MIS DISCIPLINAS
Boxeo Fitness Entreno funcional Estiramientos 10 km media maratón
MIS DISCIPLINAS
boxing_or_martial_arts fitness functional_training strength_training 10k half_marathon