Cuando llega el día de mi entrenamiento de calidad, ya sean series o fartleks, no tengo ninguna duda de qué zapatillas calzarme: las ASICS Roadhawk FF 2. Para los domingos de competición, también son una apuesta segura.

Y es que, para mí, este modelo es sinónimo de velocidad y ligereza (265g en la versión masculina) pero también de amortiguación. Entran en la categoría de zapatillas mixtas: te van a dar una gran respuesta tanto en los entrenamientos como en las carreras.

Descubrí su primera versión hace dos años, temporada en la que las utilicé para diversas carreras de asfalto, desde 10k hasta medias maratones, pasando por una Behobia-San Sebastián. Esta nueva versión, la 2, no solo es una continuidad en sus prestaciones, sino que además mejora alguna de ellas.


Su primera versión ya me resultaba cómoda pero esta nueva edición cuenta, además, con mejor estabilidad y con un gran agarre. Este último ha sido siempre un gran aliado en mis días lluviosos donde el pavimento está especialmente resbaladizo. En esas situaciones, la suela ha cumplido con su objetivo. En cuanto a la estabilidad, viene dada por un pieza semirígida en la parte trasera, donde viene grabado el nombre del modelo, que ayuda a mantener estabilizado el talón. La sensación que me da es la de tener el pie siempre bien sujeto. 


Como os he introducido, es mi zapatilla titular para ritmos cañeros en mis sesiones de calidad. Con mi peso (en torno a 65 kg), es cómodo hacerlas rodar a velocidades en torno a los 4 min/km. En competición o series las he llevado a ritmos superiores y la respuesta siempre ha sido óptima.

Desde mi punto de vista son una gran apuesta para darle caña al asfalto en distancias medias (10k-21k) a ritmos elevados.

escrito por
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Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

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