"Y tú, ¿por qué corres?" Es una pregunta que me hacen a menudo y para la que nunca he encontrado respuesta clara. Quizás porque hay muchas razones. Quizás porque no hay ninguna concreta. Reflexionando estos días en los que el isquiotibial me tiene en el dique seco, he podido sacar algunas conclusiones de mi historia como corredor.

Como ya sabéis, empecé a correr en una San Silvestre, atraído por el ambiente y el espectáculo que rodea a esta carrera. Disfraces, música, miles de corredores… en una fecha tan especial como Nochevieja, ¿no es un gran atractivo? Preparar carreras y formar parte de esa fiesta es, sin duda, la motivación de muchos corredores para salir de manera habitual a entrenar. En mi caso, esto también se cumple, lo podemos contar como una de mis razones.

Me gustó tanto la experiencia, que destapó la caja de Pandora, se volvió una tradición, casi adictivo. Al año siguiente engañamos a otro amigo y al siguiente a otro. Se había convertido en una actividad para preparar y hacer en compañía, entre amigos. Y es que, aunque se diga que es un deporte individual, la fuerza y la motivación del grupo siempre es mayor de lo que parece. Y si esto ya lo tenía claro, este último año lo he podido confirmar al correr junto a la familia FrontRunner.

Aunque suelo practicar varios deportes, tuve épocas más sedentarias. Correr se convirtió entonces en la única forma de mantenerme activo, de no perder forma y hacer algo saludable. En concreto, estuve unos años en un trabajo con jornadas demasiado largas. Llegar de noche a casa, quitarme la corbata a la vez que me calzaba las zapatillas y salir a trotar una hora me daba literalmente la vida. Mis piernas se cansaban no más rápido de lo que mi mente se recuperaba. Era la actividad perfecta para aquellos días de presión y estrés.

Con más tiempo para entrenar llegaron las carreras de larga distancia, medias y maratones completas. Nuevos retos, nuevas formas de superación, nuevas palancas para fortalecer valores como el esfuerzo, la perseverancia y la planificación. Y si encima es una excusa para viajar, conocer ciudades y hacer turismo… ¿cómo negarse?

Desde luego que somos producto de nuestro pasado por lo que, hoy en día, me atrevo a asegurar que sigo con las mismas razones y motivaciones, un poquito de cada una de las que he descrito en estas lineas. Y estoy convencido de que muchos corredores se verán reflejados. O si no, tú, ¿por qué corres?

escrito por
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Juan Martín

Ingeniero de Telecomunicaciones de Madrid


Club: Coentrena
Entrenador: Oscar de las Mozas

Mis disciplinas
Media maratón Maratón 10 km

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