Correr para perder peso: lo que tienes que saber

 

La gente corre por infinidad de razones. Unos, para reducir el estrés; otros, para aumentar su resistencia y completar carreras de larga distancia. Algunos lo ven como un reto, otros descubren sus beneficios mentales y otros lo utilizan para ampliar su entrenamiento de fuerza y resistencia. Otra motivación común es perder peso. Este artículo habla sobre correr para perder peso, cuánto tiempo puede llevar, qué tienes que saber y algunos consejos para ayudarte a conseguirlo.

¿Por qué corre la gente?

  • Conseguir objetivos de condición física
  • Reducir el estrés
  • Asumir un reto
  • Competir
  • Perder peso

Correr para perder peso

Si quieres perder peso, correr es una de las mejores maneras de conseguirlo. Puedes correr más y aprovechar otros beneficios saludables de correr. Pero cuidado: no por mucho correr, puedes comer todo lo que se te antoje y esperar perder peso.

¿Cuánto se tarda en perder peso?

Quien está kilo va, kilo viene, a la báscula teme. En general, las mujeres tienen que tomar 2000 calorías diarias para mantener su peso, por eso reducir la ingesta de calorías a 1500 le ayudará a perder medio kilo a la semana aproximadamente. Algo similar ocurre con los hombres, que con 2500 calorías mantienen su peso y tan solo con reducirlas a 2000 también perderán medio kilo a la semana. ¿Fácil, no? Sin embargo, dependiendo de tu peso actual, puede que te resulte complicado seguir una dieta según las calorías, ya que podrías tener hambre y tomar malas decisiones alimentarias.

Consejos para correr y perder peso

¿Llevas corriendo unas semanas y no notas el cambio que esperabas? ¿Has corrido como si no hubiera mañana para quemar calorías, pero la báscula te dice que pesas más o menos lo mismo? ¿Qué pasa? Veamos los cambios que puedes hacer para obtener mejores resultados.

  • Ten en cuenta tu dieta: Aunque necesitas calorías para correr y hacer ejercicio, tienes que saber lo que comes. Es fácil caer en la trampa de comer lo que quieras porque corres habitualmente. Decir «bah, no pasa nada, lo quemo mañana por la mañana» es el mejor ejemplo de una mala decisión alimentaria. En lugar de eso, planifica comidas para antes y después del entrenamiento. De esta forma no comerás lo primero (y más rápido) que veas.
  • Acelera, frena, sube y baja: Para muchos corredores, hacer la misma rutina todas las semanas puede llevarlos a un punto muerto, tanto en el progreso de la carrera como en la pérdida de peso. Nuestros cuerpos tienen una capacidad increíble para adaptarse y correr varias semanas por la misma ruta a la misma velocidad no variará los resultados. El truco consiste en cambiar de rutina de vez en cuando y añadir diferentes tipos de carrera. Corre por la montaña, con intervalos, haz carreras largas o cortas y rápidas. De esta forma el cuerpo nunca se habitúa y ya no tendrás que obligarte a correr más para quemar más calorías. Así siempre ganas.
  • Corre con frecuencia: Si te cuesta ver los resultados, puede que sea porque no corres lo suficiente. Recuerda que para perder medio kilo en una semana tienes que reducir el consumo de calorías diarias en 500. Si es posible, deberías comprometerte a correr al menos entre tres y cuatro veces a la semana. Además del entrenamiento regular, deberías moverte todos los días, incluso cuando no corras. Anda más, usa las escaleras y sé consciente de lo que comes.

Correr y perder peso para principiantes

Si has empezado a correr hace poco y tu objetivo es perder unos kilos, tonificar o quemar grasa, necesitas un programa.

Establece un programa de entrenamiento: Correr de forma habitual es importante independientemente del objetivo. Es muy beneficioso y motivador llegar a un punto en el que disfrutes de correr y quieras hacerlo con más frecuencia. Sin embargo, el cuerpo no suele estar preparado al principio y para muchos correr es de todo menos divertido. Pero si continúas, el cuerpo se adaptará y le resultará mucho más natural. De hecho, tras unas semanas de entrenamiento regular, puede que incluso descubras que habías nacido para correr.

No corras todos los días: Incluso los corredores que ya llevan un tiempo tienen que tomarse un respiro para adaptarse y recuperarse del entrenamiento. Estás empezando, así que opta por correr cada dos días. Dejar que el cuerpo descanse ayudará a que estés mejor preparado, por lo que podrás hacer ejercicios más intensos más adelante.

Ve paso a paso: Si acabas de empezar, quizás sea mejor empezar andando. Es bueno para preparar las articulaciones y no sobrecargarlas. Tras un par de semanas, combina caminar con una carrera suave, según tu progreso y lo preparado que te sientas. Poco a poco correrás más y caminarás menos hasta que corras todo el tiempo.

Hazlo con gusto

No importa lo que seas capaz de hacer ni tus metas, si te centras en lo que te gusta de correr más que en perder peso, será más sencillo seguir el entrenamiento y disfrutar de los resultados.