
Correr sin dolor: cĂłmo proteger las rodillas al correr
July 16, 2021
Largas sesiones de entrenamiento sobre superficies duras, el impacto de los pies, el estrĂ©s excesivo en las rodillas... Existe la creencia de que correr es malo para las rodillas, pero los estudios demuestran que no necesariamente es asĂ. Al contrario, ciertos estudios sugieren que correr ayuda a fortalecer los mĂșsculos alrededor de la rodilla. AdemĂĄs, mantener la postura y la forma correctas puede ayudarte cuando corres para rehabilitar una lesiĂłn de la rodilla.
En esta guĂa te explicamos los tipos de dolor de rodilla mĂĄs comunes y quĂ© medidas puedes tomar para prevenirlos.
Los tipos de dolor de rodilla mĂĄs habituales son:
- Rodilla del corredor: es un dolor localizado bajo la rĂłtula que puede agravarse al correr. EstĂĄ provocado por el ligamento de la rodilla cuando se mueve al correr, inflamando el cartĂlago.
- SĂndrome de la banda iliotibial: esta dolencia afecta a los corredores de larga distancia. El dolor proviene de la banda iliotibial, un tendĂłn grueso que recorre la parte exterior del muslo desde la pelvis hasta debajo de la rodilla. El dolor se produce cuando la banda iliotibial roza la parte externa de la rodilla.
- Tendinitis rotuliana: generalmente se debe a una lesiĂłn en el tendĂłn que conecta la rĂłtula con la tibia. El dolor se localiza en la zona entre la rĂłtula y la parte superior de la tibia.
- Artrosis: los sĂntomas incluyen hinchazĂłn y rigidez en la rodilla y dolor al correr o incluso al estar de pie. Se debe al desgaste del cartĂlago, el escudo protector de la rodilla, de forma que los huesos se frotan entre sĂ.
Aunque algunas técnicas pueden ayudarte a reducir el dolor de rodilla asociado a estas afecciones, es muy importante acudir a tu médico de cabecera para recibir un diagnóstico y un tratamiento profesionales.

Aliviar el dolor y prepararse para el futuro: proteger las rodillas al correr
Una de las razones por las que pensamos que correr es malo para las rodillas es que el dolor en esta articulaciĂłn suele conocerse como "rodilla del corredor". Este tĂ©rmino no mĂ©dico hace referencia a varias dolencias que provocan dolor en la zona de la rĂłtula. Si bien es cierto que esta afecciĂłn es comĂșn en los corredores, tambiĂ©n afecta en igual medida a las personas que no practican este deporte.
El dolor de rodilla puede ir a mås después de correr o incluso de subir y bajar las escaleras, por eso es importante tratar estos problemas y tomar precauciones cuando hagas ejercicio.
- Reduce la distancia recorrida: no es fĂĄcil verte obligado a limitar la distancia que recorres en tus sesiones, y menos si te estĂĄs entrenando para un reto concreto, como un 10K o una maratĂłn. No obstante, al correr distancias mĂĄs cortas, reducirĂĄs de forma natural el nivel de impacto en tus articulaciones. Una vez que el dolor haya desaparecido, puedes volver a aumentarla poco a poco.
- Aplica hielo en la zona: todo un clĂĄsico. El dolor de rodilla se debe a la inflamaciĂłn alrededor de la articulaciĂłn de la rodilla y el cartĂlago. Aplicando hielo varias veces al dĂa, combates directamente la causa del dolor y alivias la zona. Envuelve el hielo (o una bolsa de guisantes congelados) en una toalla y pĂłntela sobre la rodilla durante 10 o 15 minutos, 3 o 4 veces al dĂa.
- Fortalece los mĂșsculos: esto sirve igual de bien a todos los corredores, aunque no tengan dolor. Desarrollar y fortalecer los mĂșsculos de las piernas alivia gran parte de la presiĂłn de las rodillas. Fortalecer estos mĂșsculos tambiĂ©n te ayudarĂĄ a mejorar la forma de correr, la alineaciĂłn y la postura, y te harĂĄ menos susceptible de sufrir lesiones similares en el futuro.
- Utiliza un rodillo de espuma: usar un rodillo de espuma puede ayudarte a reducir el dolor en los mĂșsculos, eliminar los nudos y mejorar la flexibilidad. Muchas veces, el dolor que sientes en las rodillas proviene de otras zonas del cuerpo, especialmente de las caderas, la zona lumbar y los cuĂĄdriceps. Utilizando un rodillo de espuma en los cuĂĄdriceps y otras zonas a diario, puedes liberar la tensiĂłn, mejorar la circulaciĂłn sanguĂnea y aumentar el rango de movilidad de los mĂșsculos.
- Tómate un descanso: a veces solo necesitas reposar. Concéntrate en otras formas de mantener una vida activa, como la natación o el entrenamiento de fuerza en el gimnasio, y dales a tus rodillas el descanso que necesitan.

ProtecciĂłn de rodilla para correr
Otra manera de aliviar el dolor y dar apoyo a tus rodillas mientras corres es utilizar una rodillera. EstĂĄn fabricadas con un material elĂĄstico que cubre o envuelve la rodilla, dĂĄndole apoyo sin dificultar la marcha.
Usar una rodillera te ayuda a:
- Reducir el dolor.
- Proporcionar sujeciĂłn.
- Ayudar a corregir los problemas subyacentes que puedan haber provocado el dolor de rodilla.
Si corres mucho, llevar una rodillera te ayudarĂĄ a minimizar el impacto de tus sesiones y proporcionarles a tus rodillas algo mĂĄs de apoyo mientras se curan. Aun asĂ, acude a tu mĂ©dico antes de probar cualquier rodillera para asegurarte de que es adecuada para ti, o si los consejos y trucos que hemos mencionado antes no te ayudan a aliviar el dolor. Seguir corriendo sin identificar la causa subyacente del problema puede empeorar la situaciĂłn.
Si necesitas mĂĄs informaciĂłn, consulta nuestras guĂas sobre otras lesiones comunes al correr: la fascitis plantar y los calambres en las espinillas.