Terapia de calor o frĂo: ÂżQuĂ© es mejor despuĂ©s del ejercicio?
August 27, 2024
Desde hace miles de años, se conocen los beneficios de la terapia de calor y frĂo para tratar ciertos tipos de dolores. Si alguna vez ha aplicado una bolsa de hielo a un tobillo dolorido o calor a un dolor, conocerĂĄs de primera mano los beneficios de la terapia de calor y frĂo.Â
Es posible que tambiĂ©n hayas oĂdo hablar de personas que utilizan la terapia de calor y frĂo para la recuperaciĂłn muscular despuĂ©s del ejercicio. Pero si te sientes dolorido despuĂ©s de una carrera, un partido de tenis, squash, balonmano o cualquier otro deporte, puede que te preguntes si realmente funciona. Y si es asĂ, ÂżcĂłmo funciona?
Conozcamos mejor cĂłmo funciona la terapia de calor y frĂo, para quĂ© se utiliza y cĂłmo ây cuĂĄndoâ aplicar frĂo y calor despuĂ©s del ejercicio.Â
ÂżPor quĂ© tenemos los mĂșsculos doloridos despuĂ©s de hacer ejercicio?
Para entender por quĂ© se aplica frĂo o calor despuĂ©s del ejercicio, es Ăștil comprender por quĂ© nos duelen los mĂșsculos cuando hacemos ejercicio.Â
En términos generales, hay dos razones por las que puedes sentir dolor o molestias después del ejercicio:
Dolor muscular de apariciĂłn tardĂa (DMAT)
El DMAT puede afectar a cualquier persona, y es especialmente frecuente cuando se utilizan los mĂșsculos que no se han usado tanto antes, normalmente al probar un nuevo tipo de ejercicio o al volver a entrenar tras un descanso. El DMAT acostumbra a empezar unas 24 horas despuĂ©s del ejercicio, y puede durar entre dos y tres dĂas. Aunque es incĂłmodo, el DMAT no es motivo de preocupaciĂłn, de hecho, es una muestra que tu cuerpo se recuperar correctamente.Â
No se sabe del todo por quĂ© se produce el DMAT, y seguramente estĂĄ causado por una combinaciĂłn de factores. Sin embargo, una teorĂa ampliamente aceptada es que al hacer ejercicio se producen desgarros microscĂłpicos en las fibras musculares. En las horas y dĂas posteriores al ejercicio, tu cuerpo trabajarĂĄ para reparar este daño a travĂ©s de un proceso llamado inflamaciĂłn: el ĂĄrea se calienta y tu cuerpo libera mĂĄs sangre rica en nutrientes a los mĂșsculos. La inflamaciĂłn provoca dolor en tus mĂșsculos.Â
LesiĂłn deportiva
Una lesiĂłn deportiva provoca un dolor mucho mĂĄs grave despuĂ©s del ejercicio. Aunque algunas lesiones requieren descanso ây puede que les vaya bien una terapia de calor y frĂoâ, deberĂas consultar a un mĂ©dico. Si la lesiĂłn no se trata correctamente, podrĂa empeorar y tardar mĂĄs de lo necesario en curarse.Â
Para el resto de esta guĂa, vamos a centrarnos en el uso de hielo o calor despuĂ©s del ejercicio para tratar el DMAT i los dolores musculares en general. Para tratar las lesiones deportivas, es mejor que hables con tu mĂ©dico de cabecera o un fisioterapeuta. Esta guĂa del Servicio de Salud BritĂĄnico ofrece consejos sobre el uso alternativo de la terapia de calor y frĂo para lesiones comunes.Â
ÂżPor quĂ© usar la terapia de calor y frĂo para el dolor muscular?
Si tienes DMAT despuĂ©s del ejercicio, normalmente desaparece solo al cabo de un par de dĂas. Por eso te debes preguntar si realmente vale la pena aplicar compresas de hielo o calientes. El beneficio de la terapia de calor y frĂo es que puede reducir drĂĄsticamente la gravedad del dolor. Esto significa que podrĂĄs evitar una incomodidad innecesaria y te permitirĂĄ volver a entrenar antes.Â
Hay muchas pruebas de los beneficios de la terapia de calor y frĂo para tratar el dolor muscular:
Un estudio pidiĂł a dos grupos de personas que hicieran sentadillas durante 15 minutos. Un grupo fue tratado con compresas de calor y frĂo, el otro no hizo nada. El grupo que habĂa recibido la terapia de calor y frĂo sintiĂł menos dolor y estaba mucho mĂĄs fuerte 24 horas despuĂ©s del entreno que el otro grupo.Â
Otro estudio que se diseñó para provocar DMAT en la zona lumbar descubriĂł que el grupo que recibiĂł terapia de calor y frĂo experimentĂł casi un 50 % menos de dolor que el grupo que no recibiĂł ningĂșn tratamiento.Â
Otro metaanĂĄlisis (estudio de estudios) analizĂł 32 experimentos diferentes y encontrĂł pruebas consistentes de los beneficios de la terapia de calor y frĂo para la recuperaciĂłn muscular.Â
En pocas palabras, aplicar hielo o calor después del ejercicio puede formar parte de tu estrategia para una recuperación mås råpida.
Cuerpo sano: CĂłmo tu ejercicio afecta a tu cuerpo
Terapia de frĂo despuĂ©s del ejercicio. VisiĂłn general
El uso de compresas frĂas, baños frĂos o hielo despuĂ©s del ejercicio es una tĂ©cnica habitual para reducir el dolor y la inflamaciĂłn causados por el ejercicio.Â
Simplificando un poco, la terapia con frĂo funciona asĂ:
Si un mĂșsculo se siente dolorido, la aplicaciĂłn de una bolsa de hielo harĂĄ que los vasos sanguĂneos de esa zona se contraigan (se estrechen) y llegue menos sangre.Â
Esto ayuda a reducir la inflamaciĂłn y la hinchazĂłn.Â
Aplicar hielo, compresas frĂas o un baño de hielo tambiĂ©n adormece temporalmente la zona.Â
Hay muchos tipos diferentes de terapia con frĂo, asĂ que la elecciĂłn depende de ti. Entre las opciones estĂĄn:
Bolsa de hielo casera: Es el mĂ©todo mĂĄs sencillo y econĂłmico. Ve al congelador y coge un paquete de verduras congeladas o hielo despuĂ©s del ejercicio, envuĂ©lvelo en una toalla hĂșmeda y aplĂcalo en la zona dolorida.Â
Bolsas de hielo compradas en tiendas: En las farmacias y tiendas de deportes venden una gran variedad de bolsas de hielo y bolsas de gel que se pueden congelar y aplicar en la zona dolorida. Puede que te resulten mĂĄs fĂĄciles de usar y aplicar en el lugar adecuado que una bolsa de guisantes congelados.Â
Cremas, esprĂĄis y geles frĂos: TambiĂ©n puedes encontrar cremas y geles frĂos en las farmacias que se aplican directamente sobre la piel.Â
Baños de hielo despuĂ©s del ejercicio: Algunos gimnasios y saunas tienen baños de hielo (o piscinas de inmersiĂłn frĂas) donde sumerges los mĂșsculos en el agua. TambiĂ©n es posible hacerlo en casa con hielo en la bañera.Â
Los estudios sugieren que no hay grandes diferencias en cuanto a la eficacia de las distintas tĂ©cnicas de terapia con frĂo, asĂ que elige la que mĂĄs te guste o la que tengas mĂĄs a mano.Â
La terapia de frĂo se puede utilizar en cualquier momento despuĂ©s de terminar el ejercicio, aunque algunas investigaciones sugieren que es mĂĄs eficaz el dĂa despuĂ©s del entrenamiento. Puedes probar a darte un baño frĂo unas horas despuĂ©s de un partido agotador o una carrera larga, y luego aplicar compresas de hielo en los mĂșsculos doloridos cada pocas horas durante los dos dĂas siguientes.Â
Consejos de seguridad para la terapia de frĂo despuĂ©s del ejercicio
Aunque la aplicaciĂłn de compresas frĂas o hielo despuĂ©s del ejercicio suele entrañar poco riesgo, debes tener en cuenta las siguientes consideraciones de seguridad:
Si utilizas una bolsa de hielo casera, no la apliques directamente sobre la piel, ya que puedes provocar «quemaduras por hielo». En su lugar, envuĂ©lvela en una toalla hĂșmeda. En el caso de las bolsas de hielo compradas en tiendas, sigue las instrucciones del envase.Â
Las terapias de frĂo sĂłlo deben utilizarse durante poco tiempo: unos 10-15 minutos, o 20 como mĂĄximo.Â
Si tu piel es especialmente sensible al frĂo, consulta a un especialista antes de aplicarte bolsas de hielo.Â
No apliques compresas de hielo sobre piel agrietada.Â
Si padeces una enfermedad cardĂaca, mala circulaciĂłn o afecciones cutĂĄneas, consulta a tu mĂ©dico antes de utilizar tratamientos de terapia con frĂo.Â
Terapia de calor después del ejercicio. Visión general
La aplicaciĂłn de calor despuĂ©s del ejercicio es otra forma muy conocida de estimular la recuperaciĂłn y tratar los mĂșsculos doloridos.Â
El calor favorece la recuperaciĂłn muscular porque tiene el efecto contrario a los tratamientos con frĂo:
Aplicar calor en una zona dolorida hace que las venas del mĂșsculo se dilaten (se ensanchen), lo que favorece el flujo de sangre hacia ellas.
La sangre contiene oxĂgeno y diversos nutrientes que ayudan al mĂșsculo a recuperarse mĂĄs rĂĄpidamente.Â
El calor tambiĂ©n ayuda a reducir la rigidez al calentar los mĂșsculos.Â
Al igual que con la terapia de frĂo, hay varias formas de aplicar calor despuĂ©s del ejercicio:
Baño caliente: Tomar un baño caliente es quizĂĄ la forma mĂĄs sencilla de aplicar calor a los mĂșsculos doloridos que puedes hacer en casa.Â
Sauna: Muchos gimnasios tienen una sauna donde puedes «sudar».Â
Bolsas de agua caliente o bolsas de trigo: EconĂłmicas y eficaces, las bolsas de agua caliente y las compresas de trigo para microondas (envueltas en una toalla) permiten aplicar una fuente de calor sobre la piel.Â
Cremas, esprĂĄis y geles tĂ©rmicos: Sigue las instrucciones del envase y aplica estos ungĂŒentos directamente sobre las zonas doloridas.Â
Almohadillas tĂ©rmicas elĂ©ctricas: Suelen enchufarse y proporcionan una fuente de calor que puedes envolver o colocar bajo los mĂșsculos doloridos.Â
Todos estos mĂ©todos funcionan de forma ligeramente diferente, pero proporcionan los mismos beneficios.Â
Al igual que la terapia con frĂo, la terapia con calor puede aplicarse en cualquier momento despuĂ©s de un entrenamiento, aunque parece ser mĂĄs eficaz inmediatamente despuĂ©s del ejercicio. Puedes aplicar una compresa caliente a los mĂșsculos doloridos poco despuĂ©s de un partido o una carrera dura. Al dĂa siguiente, ve a la sauna para «relajar» las articulaciones agarrotadas, por ejemplo.Â
Consejos de seguridad para la terapia de calor después del ejercicio
El uso del calor después del ejercicio suele ser seguro, pero debes tomar algunas precauciones para evitar quemaduras y otros problemas:
Si utilizas un mĂ©todo «casero» (como una bolsa de agua caliente), no uses agua hirviendo ni apliques la fuente de calor directamente sobre la piel. En su lugar, envuĂ©lvela en una toalla u otro material para evitar quemaduras.Â
No te acuestes mientras utilices un tratamiento tĂ©rmico.Â
Utiliza tratamientos tĂ©rmicos durante periodos cortos: 10-15 minutos es mĂĄs que suficiente.Â
No apliques calor sobre la piel dañada.Â
Si estĂĄs embarazada, sufres del corazĂłn, tienes la piel muy sensible o padeces otras afecciones, consulta a tu mĂ©dico antes de utilizar tratamientos tĂ©rmicos.Â
AnĂĄlisis comparativo: Terapia de calor o terapia de frĂo
Alternar la terapia de calor y frĂo
La terapia de calor y frĂo tiene muchos beneficios, y la buena noticia es que tambiĂ©n se pueden utilizar de forma combinada. Si sufres DMAT y otros dolores y molestias por sobrecarga, alternar la terapia de calor y frĂo significa que obtienes los beneficios de ambas.Â
Puedes empezar aplicando calor a los mĂșsculos doloridos. Esto calienta la zona, estimula el riego sanguĂneo y ayuda a reducir la rigidez. DespuĂ©s de 10-15 minutos, puedes aplicar frĂo en la zona. Esto ayuda a adormecer el dolor y hace que los vasos sanguĂneos se estrechen para reducir la inflamaciĂłn en la zona afectada. A lo largo de uno o dos dĂas, puedes alternar la terapia de calor y frĂo de este modo y obtener los beneficios de ambos tratamientos.Â
ÂżDeberĂa usar frĂo o calor antes o despuĂ©s del ejercicio?
La terapia de calor y frĂo estĂĄ pensada principalmente para tratar el DMAT, las lesiones leves y los dolores despuĂ©s de terminar de hacer ejercicio.Â
Dicho esto, si ya tienes los mĂșsculos doloridos, puedes considerar la posibilidad de aplicar calor antes de tu prĂłxima sesiĂłn de ejercicio. Esto podrĂa ayudar a aflojar los mĂșsculos tensos y estimularĂa la circulaciĂłn sanguĂnea en la zona, de forma similar al calentamiento previo al ejercicio (aunque tambiĂ©n deberĂas realizar un calentamiento corporal completo antes de entrenar).
Por otro lado, el uso de hielo antes del ejercicio no serĂa beneficioso. Como el frĂo contrae las venas, llega menos sangre a los mĂșsculos, que es exactamente donde se necesita cuando se hace ejercicio.Â
Recomendaciones prĂĄcticas para la terapia de calor y frĂo
Si nunca has probado a utilizar la terapia de calor y frĂo para tratar dolores musculares o lesiones leves, aquĂ tienes algunos consejos mĂĄs para sacarle el mĂĄximo partido:
Conoce los lĂmites
La terapia de calor y frĂo tiene muchos beneficios, pero tambiĂ©n tiene sus lĂmites. Si sientes dolor mĂĄs de tres dĂas despuĂ©s de hacer ejercicio, eso puede indicar que tienes una lesiĂłn deportiva. TendrĂĄs que descansar y acudir al mĂ©dico.
No soluciona lesiones o sĂndromes graves
Del mismo modo, la terapia de calor y frĂo no tratarĂĄ lesiones mĂĄs graves como esguinces, fascitis plantar, codo de tenista o lesiones deportivas similares. Dependiendo de la lesiĂłn, deberĂĄs guardar reposo y tambiĂ©n te vendrĂĄ bien acudir a un fisioterapeuta o monitor deportivo para que te aconseje sobre la forma y los ejercicios adecuados.Â
Empieza poco a poco
Si nunca has utilizado la terapia de calor y frĂo, empieza poco a poco. Por ejemplo, la primera vez que utilices un baño de hielo, no es necesario que pases 20 minutos enteros en Ă©l; empieza con una sesiĂłn mĂĄs corta y ve aumentando a medida que adquieras experiencia. Lo mismo ocurre con los tratamientos tĂ©rmicos: utilĂzalos en zonas limitadas y durante menos tiempo, hasta que te sientas cĂłmodo.Â
Fuerza: Fortalecer los mĂșsculos puede reducir el riesgo de lesiones deportivas
La ropa deportiva adecuada también puede ayudar a evitar lesiones
Si notas que sueles sentir dolores y molestias despuĂ©s de hacer ejercicio, tambiĂ©n merece la pena que te fijes en tu calzado. Unas zapatillas con un soporte inadecuado, sin suficiente amortiguaciĂłn o con un agarre desgastado pueden contribuir a las lesiones por sobreuso. En ASICS, hemos diseñado calzado de primera clase para los deportes mĂĄs populares que ayuda a amortiguar, sujetar y proteger tus pies, mĂșsculos y articulaciones. Echa un vistazo a nuestras zapatillas para diferentes deportes.Â
Del mismo modo, las mallas de compresiĂłn para mujer y hombre tambiĂ©n pueden ayudar a reducir las posibles agujetas.Â
Parte de tu plan de recuperaciĂłn
El uso de hielo o calor despuĂ©s del ejercicio puede ser muy Ăștil para la recuperaciĂłn, sobre todo despuĂ©s de una actividad intensa. La terapia de calor y frĂo no solo reduce la sensaciĂłn de dolor y agujetas, sino que tambiĂ©n te hace sentir menos rigidez y te permite disfrutar mĂĄs de tu deporte. Y eso puede significar que estĂ©s a punto para empezar de nuevo antes.Â