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Prevenir la rodilla del corredor: Tu guĂ­a para correr sin dolor

October 3, 2024

¿Has empezado a notar dolor en la rodilla durante o después de tus entrenamientos? Podría ser un signo del síndrome de dolor patelofemoral, también conocido como rodilla del corredor. Es una de las lesiones deportivas mås comunes y puede hacer que correr y otras actividades resulten muy incómodas. 

La buena noticia es que la rodilla del corredor puede tratarse, y muchas personas vuelven a entrenar tras un periodo de reposo y recuperaciĂłn. La noticia no tan buena es que tendrĂĄs que hacer una pausa en tu entrenamiento para darte tiempo a recuperarte.

En esta guía, aprenderås mås sobre qué es realmente el síndrome de dolor patelofemoral, describiremos los síntomas de la rodilla del corredor y veremos algunos tratamientos båsicos de la rodilla de corredor. Y como mås vale prevenir que curar, también veremos cómo evitarlo desde el principio (o evitar que reaparezca) mediante una serie de ejercicios y estiramientos. 

¿Qué es el síndrome de dolor patelofemoral (rodilla del corredor)?

La «rodilla del corredor» es un término utilizado para describir el dolor que se siente en la parte delantera de la rodilla durante y después del ejercicio. Es un término muy amplio, que abarca una gran variedad de síntomas y tiene varias causas. La gente suele describir la rodilla del corredor como un dolor en o detrås de la rótula cuando corren, se levantan de una silla o suben y bajan escaleras. 

El nombre médico de la rodilla del corredor es síndrome de dolor patelofemoral (SDPF). Esto significa que se trata de un dolor en la parte del cuerpo que conecta la rótula con el fémur. 

Aunque a menudo se asocia con el atletismo, el SDPF puede afectar a personas que practican diversos deportes, como tenis, ciclismo, fĂștbol, balonmano y cualquier actividad en la que se doblen y estiren mucho las rodillas. TambiĂ©n afecta a las personas que han sufrido una lesiĂłn de impacto en las rodillas (como caerse sobre ellas).

MĂĄs informaciĂłn: Lesiones habituales al correr

ÂżCuĂĄles son los principales sĂ­ntomas de la rodilla del corredor?

Las personas con rodilla del corredor experimentan una variedad de sĂ­ntomas, pero algunos de los mĂĄs comunes incluyen:

  • Dolor en la rĂłtula o detrĂĄs de la rĂłtula al hacer ejercicio. El dolor suele ser sordo y molesto, pero puede ser agudo. 

  • El dolor suele ser leve al principio, pero empeora con el tiempo. 

  • TambiĂ©n puedes experimentar dolor despuĂ©s de sentarte con las rodillas flexionadas.

  • La rĂłtula puede doler o estar sensible al tacto. 

ÂżCuĂĄles son las principales causas de la rodilla del corredor?

La rodilla del corredor suele desarrollarse debido a una serie de problemas subyacentes; a menudo no hay una Ășnica causa. Entre los factores que hacen mĂĄs probable la rodilla de corredor se incluyen:

  • Uso excesivo, especialmente tras un aumento repentino del ejercicio.

  • Forma incorrecta de correr

  • Debilidad de los mĂșsculos de la cadera y los muslos

  • MĂșsculos isquiotibiales tensos

  • GenĂ©tica (algunas personas son mĂĄs propensas que otras)

  • Problemas de alineaciĂłn de las rĂłtulas

  • PronaciĂłn o supinaciĂłn (movimiento de los pies al tocar el suelo)

  • Falta de sujeciĂłn de las zapatillas

  • Correr con zapatillas viejas

  • Tener una pierna mĂĄs larga que la otra

  • Tener el pie plano

  • Sobrepeso

  • Lesiones por impacto en la rodilla

  • Ser adolescente

  • La rodilla del corredor parece afectar ligeramente mĂĄs a las mujeres que a los hombres 

Puede que te guste: Comprender los diferentes tipos de zapatillas para correr

Necesitas ir al médico para la rodilla del corredor?

Para muchas personas que desarrollan rodilla del corredor, el problema desaparecerå por sí solo con suficiente reposo, remedios caseros, ejercicios y estiramientos (véase mås abajo).

Sin embargo, si guardas reposo y el dolor no desaparece al cabo de una o dos semanas, merece la pena concertar una cita con el médico. Te harån varias pruebas para averiguar la causa subyacente del dolor. 

La rodilla del corredor comparte síntomas con otras afecciones como la artrosis, que requiere distintos tipos de tratamiento. Así que vale la pena acudir al médico si el dolor no desaparece por sí solo.

Tratamiento de la rodilla del corredor aguda

Si un médico o un fisioterapeuta te ha diagnosticado rodilla de corredor, o crees que la padeces, los siguientes métodos pueden ayudarte a tratar la afección durante la fase aguda (cuando todavía estå muy dolorida). 

  • Descanso

Descansar la rodilla es una parte vital del tratamiento de la rodilla del corredor. Puede ser frustrante, sobre todo si estĂĄs entrenando para una competiciĂłn. Sin embargo, tu lesiĂłn solo empeorarĂĄ si sigues forzĂĄndola.

El tiempo de reposo depende de la gravedad de la lesión y de factores como la edad y el peso. Los casos mås leves pueden tardar en curarse entre 4 y 6 semanas, y deberías poder volver a correr con normalidad en unos pocos meses. Por desgracia, los casos mås graves pueden tardar mås en curarse. 

La buena noticia es que descansar no significa dejar de hacer ejercicio. Hay muchos otros tipos de entrenamiento de bajo impacto que puedes realizar sin sobrecargar las rodillas, como el yoga, el ciclismo suave, la natación, etc. 

  • Hielo

Aplica una bolsa de hielo (o incluso una bolsa de guisantes congelados) envuelta en un paño de cocina sobre la rodilla dolorida durante 10 minutos varias veces al día. Esto ayudarå a reducir la inflamación y el dolor. 

  • Eleva la pierna

Elevar las piernas, sobre todo en los primeros dĂ­as de recuperaciĂłn, ayuda a reducir la presiĂłn sobre la rodilla. TĂșmbate en la cama o en el sofĂĄ y utiliza una almohada para elevar la pierna por encima de la altura del corazĂłn. 

  • CompresiĂłn

Puedes colocar vendas de compresión alrededor de la rodilla en los primeros días tras la lesión. Esto favorece el flujo de sangre rica en nutrientes hacia la rodilla, lo que ayuda a acelerar la recuperación. 

  • Masaje

Los fisioterapeutas pueden recomendar masajes (que también puedes hacerte por tu cuenta) alrededor de la rodilla y la parte inferior del muslo. Lo mejor es que un fisioterapeuta te aconseje directamente cómo hacerlo. 

Estiramientos de rodilla del corredor

Una vez que el dolor inicial de la rodilla del corredor empiece a remitir, puedes empezar a realizar sencillos estiramientos de rodilla del corredor. El sĂ­ndrome de dolor patelofemoral se asocia a mĂșsculos de la pierna tensos, por lo que los siguientes estiramientos pueden ayudar a aliviar parte de la tensiĂłn de estos grupos musculares. 

  • Estiramiento de cuĂĄdriceps

De pie, mantén el equilibrio sobre la pierna izquierda y utiliza la mano derecha para agarrarte el pie derecho y estirarlo hacia atrås. Apoya la mano izquierda en una pared para mantener el equilibrio. Mantén el estiramiento durante 15 segundos y luego cambia de pierna. 

  • Estiramiento de isquiotibiales

Ponte de pie. Dobla la rodilla izquierda y adelanta el pie derecho, de modo que solo el talón toque el suelo y los dedos apunten hacia arriba. Coloca ambas manos en la parte superior del muslo derecho e inclínate hacia el estiramiento. Mantén la posición durante 15 segundos y luego cambia de pierna. 

  • Estiramiento de la pantorrilla

De pie, frente a una pared. Da un paso adelante con la pierna izquierda y apoya las palmas de las manos en la pared. La rodilla izquierda debe estar flexionada, mientras que la pierna derecha estå estirada detrås de ti; sentirås el estiramiento en la pantorrilla derecha. Mantén la postura durante 15 segundos y luego cambia de pierna. 

  • Estiramiento de la banda iliotibial

La banda o cintilla iliotibial es un tejido que desciende por el lateral de la cadera hasta la espinilla. Ponte de pie, con una pared a tu derecha. Coloca la palma de la mano derecha contra la pared y cruza la pierna derecha por detrås de la izquierda. Inclina la cadera derecha hacia la pared, hasta que sientas un estiramiento a lo largo de las bandas IT. Mantén la posición durante 10 segundos y luego cambia de pierna. 

Explicación de la lesión: ¿Qué son los calambres en las espinillas?

6 Consejos para prevenir la rodilla del corredor

Tanto si te has recuperado de la rodilla del corredor y quieres evitar volver a padecerla, como si simplemente deseas reducir las probabilidades de sufrir esta lesión en primer lugar, los seis consejos siguientes pueden ayudarte. 

1. Calienta antes de hacer ejercicio

Cuando corres, sometes a tus articulaciones a una tensión mucho mayor de lo habitual: las investigaciones demuestran que por tus rodillas pasan fuerzas de hasta cuatro veces tu peso corporal. Por eso es tan importante calentar. El calentamiento favorece el riego sanguíneo, afloja las articulaciones y prepara las rodillas para la acción. 

Si corres sin calentar, los tendones, huesos y mĂșsculos que rodean la rodilla pueden resultar dañados. Ese daño puede acumularse con el tiempo y contribuir a la rodilla del corredor. 

Nuestra guía de calentamiento para correr ofrece una visión completa de los ejercicios de calentamiento, cómo hacerlos y durante cuånto tiempo. 

2. Comprueba tu forma de correr

Si tu forma de correr no es correcta, puede que tu cuerpo compense ejerciendo mås presión sobre las rodillas. Con el tiempo, esto puede causar daños y provocar síntomas de rodilla del corredor. 

Hemos escrito una guĂ­a completa sobre la forma de correr, pero los puntos clave incluyen:

  • Mantener la cabeza alta y centrada entre los hombros.

  • Mantener la espalda recta

  • Mirar hacia delante y no hacia el suelo

  • Relajar la mandĂ­bula y el cuello

  • Mantener los hombros relajados y paralelos al suelo

3. Piensa en tu calzado

Llevar un calzado inadecuado puede aumentar el riesgo de padecer rodilla del corredor. Si tus zapatillas de correr no ofrecen el tipo de apoyo y amortiguación que necesitas, es mås probable que ejerzas presión sobre las articulaciones. Del mismo modo, unas zapatillas inadecuadas pueden obligar al cuerpo a compensar la falta de apoyo modificando la forma de mover las piernas. De nuevo, esto supone un esfuerzo antinatural para las articulaciones. 

Considera la posibilidad de cambiar tu calzado para correr si:

  • Tus zapatillas son demasiado viejas: Como regla general, deberĂ­as cambiar tus zapatillas de running despuĂ©s de 600-800 km. Aunque las zapatillas de correr modernas estĂĄn fabricadas con materiales muy duraderos, las espumas y los geles utilizados en la amortiguaciĂłn acaban degradĂĄndose tras un uso prolongado y ofrecen menos apoyo. Eso podrĂ­a empezar a aumentar tu riesgo de padecer rodilla del corredor. 

  • Necesitas zapatillas de estabilidad: Si cuando corres tienes sobrepronaciĂłn (los tobillos giran hacia dentro) o supinaciĂłn (no giran tanto hacia dentro), tus rodillas sufrirĂĄn mucha mĂĄs tensiĂłn que las de las personas con un estilo de carrera «neutro». Esto puede contribuir al sĂ­ndrome de dolor patelofemoral. Las zapatillas de estabilidad estĂĄn diseñadas para «corregir» el movimiento de los pies mediante el uso de espuma sĂłlida y plĂĄsticos en la parte media del pie, de modo que se ejerce menos presiĂłn sobre las rodillas. 

Mås información: ¿Qué es la pronación?

4. Realiza ejercicios de fortalecimiento

Una de las formas mĂĄs eficaces de prevenir la rodilla del corredor es fortalecer los mĂșsculos de las piernas y el tronco. Unos mĂșsculos mĂĄs fuertes ayudan a estabilizar las piernas, lo que evita movimientos antinaturales al correr (como doblar las rodillas hacia dentro o hacia los lados). 

Los ejercicios para fortalecer las piernas y el tronco son los siguientes:

  • Estocadas invertidas

  • Puentes para glĂșteos

  • Step ups o subidas de escalones

  • Step downs o bajadas de escalones laterales

  • Sentadillas

Lee nuestras guías de entrenamiento de fuerza para corredores para obtener instrucciones paso a paso de muchos mås ejercicios de fortalecimiento de piernas que puedes empezar a utilizar. 

5. Evita la sobrecarga mediante el entrenamiento cruzado

Como ya se ha mencionado, una de las principales causas de la rodilla del corredor es el uso excesivo. Esto es especialmente frecuente cuando los corredores aumentan repentinamente la distancia, la intensidad o la frecuencia de sus sesiones. La forma mås sencilla de evitar las lesiones por sobrecarga es el entrenamiento cruzado. El entrenamiento cruzado consiste en incorporar otros tipos de ejercicio a la rutina de correr. Lo mås importante es elegir ejercicios alternativos que no supongan tanta carga para la rodilla. 

Hay muchos tipos diferentes de entrenamiento cruzado para correr que puedes probar, entre ellos:

  • Entrenamiento de fuerza

  • Clases en circuito

  • Clases de HIIT

  • Ciclismo (ten en cuenta que el pedaleo tambiĂ©n puede forzar las rodillas, asĂ­ que empieza despacio y con poca intensidad)

  • NataciĂłn (al igual que con el ciclismo, algunos tipos de nataciĂłn, sobre todo la braza, pueden forzar las rodillas, asĂ­ que empieza despacio y con poca intensidad).

  • Yoga y pilates

  • Footing acuĂĄtico

  • MĂĄquinas elĂ­pticas

6. Aumenta gradualmente el kilometraje

Si estĂĄs entrenando para una carrera de 10 km, un maratĂłn o cualquier otra prueba de distancia, tendrĂĄs que aumentar el kilometraje con el tiempo para estar en forma para la carrera. ÂżCĂłmo hacerlo sin arriesgarte a sufrir una rodilla de corredor? AquĂ­ tienes algunos consejos:

  • Sigue un plan de entrenamiento adecuado: Un plan de entrenamiento adecuado debe darte tiempo suficiente para desarrollar tus piernas de corredor, sin riesgo de lesionarte. EmpezarĂĄs con carreras mĂĄs cortas y aumentarĂĄs gradualmente la distancia y la intensidad de una semana a otra. 

  • Descansa: Es fundamental que dispongas de tiempo suficiente para descansar entre carrera y carrera. En una semana normal, debes tener al menos tres dĂ­as de descanso completo entre los dĂ­as de entrenamiento. De este modo, las articulaciones y los mĂșsculos tienen tiempo para reparar los daños y recuperarse. 

  • Entrenamiento cruzado: Intenta realizar al menos una sesiĂłn de entrenamiento cruzado a la semana durante la preparaciĂłn de la prueba. Ciclismo, nataciĂłn, elĂ­ptica o yoga son excelentes opciones. 

  • Presta atenciĂłn a los primeros signos de alarma: Si estĂĄs aumentando la cantidad de carreras que haces, sĂ© consciente del riesgo de lesiones y escucha a tu cuerpo. Presta atenciĂłn a los primeros signos de advertencia, como el dolor de rodilla del corredor. Si sientes molestias, descansa al menos una semana. Evita el impulso de seguir corriendo hasta que se te pase, ya que esto solo aumenta las probabilidades de lesionarte. 

Reducir el riesgo de rodilla del corredor

La rodilla es conocida por ser una de las zonas en las que los corredores se lesionan con mås frecuencia. La buena noticia es que, aunque la rodilla del corredor es dolorosa y frustrante, puede tratarse. Con los cuidados correctos y el reposo adecuado, la mayoría de las personas que padecen rodilla del corredor pueden volver a correr en pocas semanas o meses. 

Pero, por supuesto, mĂĄs vale prevenir que curar. Siguiendo algunos de los mĂ©todos y ejercicios que hemos descrito, puedes evitar por completo la rodilla del corredor y seguir entrenando sin perder el ritmo.Â